Hay algo que quiero afirmar por más feo que suene: ninguna, sin lugar a dudas ninguna, de todas las imágenes que vemos en las publicidades de los test de embarazos son reales... bueno, a mí no me paso!
Si bien hace poquito tiempo que dejamos de cuidarnos, en el momento mismo en el que vi las dos rayitas me recorrió un escalofrío por el cuerpo, me temblaban las manos, quería llorar, me tocaba la panza como una autómata, me sentaba, me paraba, me volvía a sentar. "marido" que me seguía por detrás rogándome que me tranquilizara, convenciéndome de que la noticia era de las buenas.
Claro que era una buena noticia y estaba muy feliz por tener un "mini bebé" en mi vientre, sólo que saberlo a ciencia cierta me generó un importante grado de ansiedad, temor, inseguridad y la duda de ¿Cómo sigue todo esto? se instaló en mi cabeza balancéandose entre una y otra neurona.
Amo los bebés, soy de esas que ve uno y le sonríe, lo saluda, se ríe con el. Pero saber que adentro mío hay un pequeño formándose me genera muchísimos sentimientos y emociones que nunca nada me lo había generado en la vida.
Tengo miedo! No puedo negarlo.
Me da inseguridad todo lo que vendrá.
Me asusta saber que de ahora en más yo seré responsable de mi vida y de la de ese bebé.
No puedo mentir! Eso se me viene a la cabeza ahora.
...
Intento tranquilizarme, le pido a "marido" que me abrace y le suplico que mañana a primera hora vayamos a hacernos un examen de sangre. Es necesario que confirmemos todo esto.
Logro dormirme aferrada a su brazos, como sosteniéndome del vértigo que me genera toda esta situación.
Mañana será otro día...pienso, veremos cómo empieza!
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